Educar la mirada desde el carisma concepcionista para formar personas que, a través del cuidado, los vínculos y la comunicación, descubran la vida como una constelación de relaciones que, abiertas a la esperanza, se comprometan a hacer brillar los valores del Evangelio
Una invitación a educar la mirada
Vivimos en una sociedad marcada por la rapidez, la dispersión y la superficialidad. Nuestros alumnos reciben estímulos continuos que dificultan una mirada profunda y trascendente.
El colegio concepcionista está llamado a educar una mirada distinta: capaz de descubrir la presencia de Dios en lo cotidiano, reconocer el valor de cada persona y despertar esperanza.
Fundamentación carismática concepcionista
«Levanta a María tu mirada. Ella te dará luz y fuerza.» — Santa Carmen Sallés
María, modelo de mirada limpia, creyente y esperanzada, supo ver la realidad desde Dios y descubrir posibilidades nuevas incluso en la incertidumbre. Su pedagogía de la mirada impregna todo el carisma concepcionista.
Este objetivo evangelizador atraviesa toda la vida escolar: la acción tutorial, la pastoral, la convivencia, el aula, los proyectos solidarios, el acompañamiento personal y las celebraciones.
El valor: Apertura a la trascendencia
Nuestros alumnos necesitan descubrir que la vida no se reduce a lo inmediato o material. Necesitan espacios para hacerse preguntas profundas: ¿Quién soy? ¿Qué sentido tiene mi vida? ¿Cómo puedo aportar luz al mundo?
La actitud-emoción: El asombro
El asombro es una actitud profundamente evangélica. Solo quien es capaz de maravillarse puede abrirse al aprendizaje, al encuentro y a la fe. Rompe la rutina, despierta preguntas y ensancha el corazón.
Para Santa Carmen, la educación debía despertar el interior de la persona. No basta llenar de contenidos; es necesario tocar el corazón.
Equipo de Pastoral

M. Nieves Galey
Educación Infantil: Mª Carmen Jiménez-Villafranca
Educación Primaria: Nieves Gallego, Pilar Bonachela y María Hidalgo
Educación Secundaria: Nuria Vargas














