Principios Pedagógicos

 

 

Los Colegios Concepcionistas fundamentamos la tarea educativa en los siguientes Principios Pedagógicos:

 

1. Educación personalizada -

El alumno es el centro de la acción educativa, por lo que cada uno es acogido como es y se le ayuda a crecer como persona. Queremos que sea consciente de sus posibilidades y colabore activamente en su proceso educativo. El esfuerzo personal es fundamental para el avance en el conocimiento y maduración.

 

Las palabras de Carmen Sallés: “Amad a los niños y sabréis educarlos” son un estímulo constante para:

• Conocer a los alumnos.

• Amar a cada uno en su diversidad.

• Acompañarles en su proceso de maduración.

2. Educación preventiva -

Carmen Sallés propone una pedagogía preventiva que brota de la convicción de la presencia del bien en el corazón de niños y jóvenes y de la necesidad de cultivarlo para favorecer el desarrollo de personas con madurez humana y cristiana. El conocimiento de sí mismo es fundamental en la educación preventiva.

Favorecemos su autoestima, despertamos su interés por acoger la formación y preparación que se les proporciona desde la presencia, cercanía y sentido crítico.

 

3. Educación integral -

Nuestra acción educativa abarca todas las dimensiones, posibilidades y capacidades de la persona. En este proceso, la misión del educador es acompañar a niños y jóvenes para que crezcan en valores humanos y cristianos, así como atender, valorar y estar cerca de las familias de los alumnos.

 

4. Educación motivadora -

Parte de la realidad concreta de cada alumno: sus características, necesidades e intereses. Supone ofrecer motivaciones profundas inherentes a cada etapa del desarrollo evolutivo de los educandos.

Los Centros Concepcionistas ofrecen una pedagogía que busca incentivar, valorar y favorecer la superación personal, con criterios que den calidad a la acción educativa en todos los campos. Utiliza una metodología activa, busca el rigor científico, usa los avances tecnológicos y los medios didácticos más adecuados.

 

5. Educación presencial -

En la actividad educativa los alumnos cuentan con la presencia continua y cercana de sus educadores, dedicados a ellos con delicadeza y constancia. Esta presencia activa permite al educador conocer al alumno y establecer unas relaciones humanas a nivel personal que enriquecen el desarrollo armónico de la persona.

 

6. Educación basada en el ejemplo -

Los alumnos aprenden más por el ejemplo que por las palabras, por la coherencia de vida que ellos van observando en sus maestros, que enseñan lo que saben, ofrecen lo que tienen y regalan lo que son. El compromiso de los educadores es dar vida al Proyecto Concepcionista para que los alumnos crezcan en un ambiente en el que la coherencia les ayude a crecer en este valor.

 

7. Educación solidaria -

Atentos a la evolución de la sociedad y a las situaciones de carencias socioeconómicas, los educadores concepcionistas promueven en los miembros de la comunidad educativa la solidaridad, tanto en su entorno más próximo como a nivel nacional e internacional, y la defensa de los derechos humanos. Despertar la conciencia de solidaridad es un objetivo prioritario, de modo que la persona no sólo sea capaz de trabajar para otros, sino que tenga como ideal de su realización humana el llegar a vivir y ser para los demás.

 

8. Educación para el ocio y el empleo del tiempo libre -

La actividad educativa va más allá del tiempo y espacio escolar. Ofrecemos a nuestros alumnos criterios para el uso formativo de los medios de comunicación, del tiempo libre, de la práctica del deporte, de la organización de grupos y asociaciones; dando cauce a las posibilidades de esparcimiento, de compromiso social y de vivencia espiritual.